En las islas de Juan Fernández, Ana, una pequeña picaflor, ayuda a recolectar polen a su abuelo Ras. Este guardaba todos los días un poco de polen en una canasta que colgaba de su cuello. Ana, sorprendida, inicia una conversación sobre esto con su abuelo, quien le enseña la importancia de ahorrar para cuando ya no tengan, destacando tres cosas fundamentales: el sacrificio, la esperanza y el amor.

Este cuento pertenece a la colección “Aprendiendo a ahorrar”, que es un proyecto organizado y financiado por AIOS (Asociación Internacional de Organismos de Supervisión de Fondos de Pensiones) en el que se escogieron 8 cuentos de distintos países latinoamericanos escritos por niños para niños, con la finalidad de incentivar el ahorro. Los textos ayudan a los pequeños a tener conciencia del futuro y de la importancia del ahorro, a saber disfrutar de lo que se tiene pero también a cuidarlo, para no quedarse sin nada para cuando se pueda necesitar.