Christine tenía cuatro años la primera vez que vio a Orión. El vampiro entró en su casa, asesinó a su familia y la secuestró.
Durante años, Christine ha crecido sometida a sus normas y su control, odiándolo todos los días de su vida. A punto de cumplir los dieciocho años, Christine no permitirá que el deseo nuble su juicio, incluso cuando Orión comienza a responder a sus preguntas.
¿Por qué no la asesinó a ella también?
¿Quiénes son los enemigos que los persiguen?
Pero, sobretodo, debe enfrentarse a la pregunta más transcendental de su existencia:
¿SE PUEDE AMAR AL ASESINO DE TU FAMILIA?