La Verdad Azul desvela los entresijos de una profesión habitualmente dura, a veces desagradecida y siempre desconcertante. Desde sus primeros pasos en la Academia hasta su pertenencia al Grupo 3, Martín Castro, a través de anécdotas ficticias cargadas de humor y honestidad, habla sin censura sobre problemas de corrupción política y social, represión interna, falta de medios materiales y personales, desmotivación y un largo etcétera que dejará al lector con la boca abierta.